Café, iglesia y recogimiento: el arte de no hacer nada en Smederevo

#recuerdo 11 de septiembre de 2025

¡Hoy toca día de descanso!

He reservado una habitación para dos días en la pequeña ciudad de Smederevo, famosa por su enorme fortaleza medieval y su preciosa iglesia ortodoxa serbia. Mi habitación, por 20 euros la noche, cuenta con muchas comodidades, entre ellas televisión y aire acondicionado. Sin embargo, no utilizo ninguna de las dos; no entiendo cómo funciona el mando a distancia y tampoco tengo ganas de averiguarlo, y el aire frío ya no es necesario. Mientras tanto, el termómetro ha bajado a los 23 grados.

Duermo hasta tarde y me doy el gusto de desayunar café en la cama. No hay hervidor de agua, así que estoy muy contenta de tener mi hornillo de gas, porque así puedo cubrir mi primera necesidad vital… ¡CAFÉ! Fuera llueve, y yo disfruto de esta mañana a cubierto.

Cuando deja de llover sobre las doce y media, camino hacia el centro para ver la fortaleza y visitar la iglesia, que es impresionante. Hay muchos fieles entrando y saliendo, que no dejan de santiguarse y a menudo encienden una vela. Se respira una devoción intensa.

Después busco un restaurante; hoy quiero darme un capricho culinario y lo consigo. Como de maravilla y recupero energías. Tras el almuerzo, paseo un poco más, pero en realidad lo que me apetece es volver a mi apartamentito. La ciudad es bastante ruidosa y concurrida. Además, hay feria y mercado; prefiero dejarlo pasar y quedarme tranquilamente en mi habitación.

Una pequeña siesta me sienta de maravilla. Después escribo un poco y estudio la ruta a seguir para la próxima semana. De todas formas, no voy a poder caminar toda la ruta de Belgrado a Sofía, así que quiero ver qué etapas menos interesantes puedo saltarme. Es todo un rompecabezas, ya que no hay transporte público cómodo en todos los puntos de la ruta y también es difícil evaluar qué es lo más práctico. Mientras tanto, me he puesto en contacto con un miembro holandés del equipo de la Sultans Trail, que me está ayudando mucho y me da buenos consejos. ¡Chapeau!

No tengo mucho más que contar, solo que también disfruto muchísimo de un día como este. Nunca me aburro y se me da muy bien el arte de no hacer nada y holgazanear sin remordimientos. ¡Más gente debería hacerlo!


Descubre más desde FOOTSTEPS OF FREEDOM

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *